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  • Foto del escritorMarisol Ramoneda

COPATERNIDAD: Una ilusión compartida


crianza compartida

¿Qué entendemos por copaternidad?

Por copaternidad se entiende un proyecto entre dos personas consistente en tener un hijo en común y compartir su crianza. La diferencia sobre otras estructuras familiares radica en que no existe una relación afectivo-sexual entre los progenitores.


¿Quiénes acuden a este sistema de crianza?

Personas que aún no han encontrado “su media naranja” para tener descendencia o bien mujeres que no desean que sus hijos crezcan en una familia monoparental.

Debido a las características del proceso, que implica en primer lugar un recorrido a largo plazo (pasando por todas las etapas vitales de un niño) y en segundo término, la necesidad de llegar a acuerdos, sería idóneo que quién optase por este sistema fuese una persona comprometida, reflexiva, flexible y conciliadora. La madurez personal es una competencia necesaria, así como la capacidad para poder ofrecer un entorno estable para la criatura (apoyo emocional, rutinas claras, economía…).


Pasos para encontrar al compañero/a para compartir el nacimiento y crianza de nuestro hijo

  1. Contactar con alguna persona que comparta nuestro proyecto de vida. En la actualidad existen agencias cuya misión consiste en conectar a personas (sin importar el sexo) que compartan el deseo de ser padres.

  2. Etapa de conocimiento mutuo. Consiste en explorar la compatibilidad del proyecto y para ello hay que conversar sobre los valores de la vida, los intereses, hablar de crianza, del rol educativo de cada uno. El conocimiento de las familias extensas es también necesario.

  3. Formalizar el proyecto. Los futuros progenitores deberán firmar un Convenio regulador en el que se incluya un Plan de Parentalidad, en el cual debe recogerse la forma en que ambos ejercerán sus responsabilidades parentales (dónde vivirán, régimen de estancia de los hijos con cada progenitor, relación y comunicación con el adulto con quien no convivan en ese momento, tipo de educación y actividades extraescolares…).

Ventajas y Beneficios de la Copaternidad

  1. Ofrece la oportunidad de compartir la crianza con la otra persona: llevar y recoger al hijo del colegio, actividades extraescolares, visitas médicas, hecho que conlleva disponer de más flexibilidad de tiempo para poder atender al niño y poder conciliar mejor la vida personal, laboral y familiar.

  2. Los progenitores biológicos se conocen. La identidad del niño queda preservada, al saber de dónde viene. Desaparece el anonimato propio de la adopción o de la donación de esperma.

  3. Permite poder compartir los gastos derivados de la paternidad, dando lugar a una mayor estabilidad económica, social y personal.

Retos y desafíos actuales a los que se enfrentan las personas que optan por una copaternidad

  1. Elección/conocimiento de la persona interesada. Al ser una opción nueva de parentalidad no es una práctica generalizada y pocas personas la conocen.

  2. Negociar aspectos como el centro médico donde se recurre al embarazo, orden de los apellidos, en qué domicilio se empadrona el niño …… con la finalidad de evitar discrepancias futuras.

  3. El propio diseño de un acuerdo de crianza (plan de parentalidad) es en sí un reto, ya que implica situarse en el nacimiento mismo, teniendo en cuenta que van a producirse muchos cambios (físicos, emocionales y cognitivos) en cada una de las etapas vitales en las que pasará el niño y cuyas necesidades son muy diferentes. Es este aspecto, los psicólogos forenses son los especialistas que pueden ayudar en este diseño.

  4. Asumir que el rol parental es diferente del conyugal. Plantearse que en algún momento uno de los dos puede tener una pareja sentimental y que este hecho no debería afectar a la crianza.

  5. Gestionar de este nuevo concepto de familia delante de la sociedad.

Conclusión

La copaternidad es una ilusión compartida, un modelo de estructura familiar que ha llegado para quedarse en nuestra sociedad.


Este sistema, al igual que otros, implica una sería de desafíos, pero también de beneficios.


Una copaternidad responsable supondría que las personas ilusionadas por compartir la crianza sean capaces de gestionar todas las etapas de un niño (embarazo, nacimiento, primera infancia, adolescencia …) con suficiente compromiso y responsabilidad como para poder contribuir a su crecimiento afectivo académico y social. Cuanto más puntos en común compartan los progenitores, más fácil será la tarea de educar al niño. Por otro lado, es indispensable que exista una comunicación fluida y continuada entre los adultos que les permita a ambos estar al tanto de lo que ocurre en el día a día de su hijo.

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