COPATERNIDAD: Una ilusión compartida
- Marisol Ramoneda
- 7 oct 2023
- 3 Min. de lectura
Actualizado: 26 jun 2024

¿Qué entendemos por copaternidad?
Por copaternidad se entiende un proyecto entre dos personas consistente en tener un hijo en común y compartir su crianza. La diferencia sobre otras estructuras familiares radica en que no existe una relación afectivo-sexual entre los progenitores.
¿Quiénes acuden a este sistema de crianza?
Personas que aĆŗn no han encontrado āsu media naranjaā para tener descendencia o bien mujeres que no desean que sus hijos crezcan en una familia monoparental.
Debido a las caracterĆsticas del proceso, que implica en primer lugar un recorrido a largo plazo (pasando por todas las etapas vitales de un niƱo) y en segundo tĆ©rmino, la necesidad de llegar a acuerdos, serĆa idóneo que quiĆ©n optase por este sistema fuese una persona comprometida, reflexiva, flexible y conciliadora. La madurez personal es una competencia necesaria, asĆ como la capacidad para poder ofrecer un entorno estable para la criatura (apoyo emocional, rutinas claras, economĆaā¦).
Pasos para encontrar al compaƱero/a para compartir el nacimiento y crianza de nuestro hijo
Contactar con alguna persona que comparta nuestro proyecto de vida. En la actualidad existen agencias cuya misión consiste en conectar a personas (sin importar el sexo) que compartan el deseo de ser padres.
Etapa de conocimiento mutuo. Consiste en explorar la compatibilidad del proyecto y para ello hay que conversar sobre los valores de la vida, los intereses, hablar de crianza, del rol educativo de cada uno. El conocimiento de las familias extensas es tambiƩn necesario.
Formalizar el proyecto. Los futuros progenitores deberĆ”n firmar un Convenio regulador en el que se incluya un Plan de Parentalidad, en el cual debe recogerse la forma en que ambos ejercerĆ”n sus responsabilidades parentales (dónde vivirĆ”n, rĆ©gimen de estancia de los hijos con cada progenitor, relación y comunicación con el adulto con quien no convivan en ese momento, tipo de educación y actividades extraescolaresā¦).
Ventajas y Beneficios de la Copaternidad
Ofrece la oportunidad de compartir la crianza con la otra persona: llevar y recoger al hijo del colegio, actividades extraescolares, visitas mƩdicas, hecho que conlleva disponer de mƔs flexibilidad de tiempo para poder atender al niƱo y poder conciliar mejor la vida personal, laboral y familiar.
Los progenitores biológicos se conocen. La identidad del niño queda preservada, al saber de dónde viene. Desaparece el anonimato propio de la adopción o de la donación de esperma.
Permite poder compartir los gastos derivados de la paternidad, dando lugar a una mayor estabilidad económica, social y personal.
Retos y desafĆos actuales a los que se enfrentan las personas que optan por una copaternidad
Elección/conocimiento de la persona interesada. Al ser una opción nueva de parentalidad no es una prÔctica generalizada y pocas personas la conocen.
Negociar aspectos como el centro mĆ©dico donde se recurre al embarazo, orden de los apellidos, en quĆ© domicilio se empadrona el niƱo ā¦ā¦ con la finalidad de evitar discrepancias futuras.
El propio diseƱo de un acuerdo de crianza (plan de parentalidad) es en sĆ un reto, ya que implica situarse en el nacimiento mismo, teniendo en cuenta que van a producirse muchos cambios (fĆsicos, emocionales y cognitivos) en cada una de las etapas vitales en las que pasarĆ” el niƱo y cuyas necesidades son muy diferentes. Es este aspecto, los psicólogos forenses son los especialistas que pueden ayudar en este diseƱo.
Asumir que el rol parental es diferente del conyugal. Plantearse que en algĆŗn momento uno de los dos puede tener una pareja sentimental y que este hecho no deberĆa afectar a la crianza.
Gestionar de este nuevo concepto de familia delante de la sociedad.
Conclusión
La copaternidad es una ilusión compartida, un modelo de estructura familiar que ha llegado para quedarse en nuestra sociedad.
Este sistema, al igual que otros, implica una serĆa de desafĆos, pero tambiĆ©n de beneficios.
Una copaternidad responsable supondrĆa que las personas ilusionadas por compartir la crianza sean capaces de gestionar todas las etapas de un niƱo (embarazo, nacimiento, primera infancia, adolescencia ā¦) con suficiente compromiso y responsabilidad como para poder contribuir a su crecimiento afectivo acadĆ©mico y social. Cuanto mĆ”s puntos en comĆŗn compartan los progenitores, mĆ”s fĆ”cil serĆ” la tarea de educar al niƱo. Por otro lado, es indispensable que exista una comunicación fluida y continuada entre los adultos que les permita a ambos estar al tanto de lo que ocurre en el dĆa a dĆa de su hijo.