• Marisol Ramoneda

Divorcio multicultural con hijos.


Por divorcio multicultural entendemos la separación de dos personas de distintas nacionalidades o culturas de las que fruto de su unión han nacido hijos.


Según los últimos datos del INE publicados en el año 2018 en España hubo un total de 95.254 divorcios (sin contar separaciones y nulidades). El 82,6% del total de divorcios registrados entre cónyuges de diferente sexo tuvo lugar entre personas de nacionalidad española, en el 10,6% de los casos uno de ellos tenía nacionalidad extranjera y en el 6,8% ambos eran extranjeros.


Los datos obtenidos 6 años antes, en el año 2012, sitúan el número de divorcios en 104.262 siendo el total de nulidades, separaciones y divorcios de 110.764. El 84,3% del total de nulidades, separaciones y divorcios registrados tuvo lugar entre cónyuges de nacionalidad española, en el 10,0% de ellos uno de los cónyuges era extranjero y en el 5,6% ambos cónyuges eran extranjeros.


Efecto de la globalización nos encontramos con el hecho de que año tras año crece el número de niños con padres de una nacionalidad distinta a la española o que ambos tienen

nacionalidades diferentes.


Ello implica que, a los propios problemas generados en el momento de una ruptura o divorcio, tenemos que sumar los derivados de la multiculturalidad, especialmente si existe un cambio de país de residencia.


¿Y cuáles son estos problemas específicos de un divorcio multicultural?

  • Mayor sensación de vulnerabilidad por parte de los adultos al estar lejos de su red de apoyo y familia.

  • Conflictos derivados de la elección del lugar de residencia futuro de los hijos (País actual, el del progenitor A o el progenitor B).

  • Miedo de que uno de los progenitores “secuestre a sus hijos” llevándoselos a otro país y no los devuelva al otro progenitor.

  • En el caso de que uno de los progenitores regrese a su país, aparecerán las dificultades para presentar un Plan de Parentalidad con los hijos: ¿Quién ostentará la guarda?, ¿Cómo será el régimen de visitas con el progenitor no residente con los niños?, ¿Cómo se organizan las vacaciones de los niños cuando estas no coinciden en los diferentes países o hemisferios?.

  • Discrepancias en las pautas educativas hacia los niños.

  • A lo anterior tenemos que añadir el coste económico que supone que los niños viajen de un país a otro, o los gastos generados (viajes, residencia…) por el progenitor no custodio cuando viene a ver a sus hijos.


Recomendaciones cuando se producen divorcios multiculturales que implican que la residencia de los progenitores se ubique en diferentes países:


  • El progenitor custodio deberá crear las condiciones óptimas de relación de los hijos con el progenitor no custodio facilitando que pasen amplios periodos de vacaciones fuera de su lugar de residencia habitual.

  • Fomentar el aprendizaje/mantenimiento de la cultura y del idioma del padre no custodio.

  • Utilización de las nuevas tecnologías como medios de comunicación frecuentes y cotidianos (watsapp, videollamadas...) pactando los momentos de relación e intentando que el intercambio comunicativo sea lo más privado posible entre el adulto y sus hijos.


No podemos olvidar, que tanto se trate de un divorcio monocultural como multicultural hay

que recordar que la gestión emocional de los adultos repercute de forma directa en los hijos. Es decir, un divorcio bien gestionado dará lugar a hijos orgullosos de los respectivos países de origen de sus padres, que, además, cuentan con el valor añadido de una diversidad de lenguas y culturas.

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© 2020 by Marisol Ramoneda | Psicóloga de Familia en Barcelona