Qué es el Dating Déjà Vu
- Marisol Ramoneda

- 30 ago
- 2 min de lectura
El «dating déjà vu» describe esa frustrante sensación de estar atrapado en una película que ya has visto cuando vuelves a elegir el mismo tipo de pareja. Ocurre cuando, tras terminar una relación fallida y prometerte que la próxima vez será diferente, te descubres repitiendo exactamente los mismos patrones emocionalmente desgastantes con una persona distinta.

Este fenómeno hace que nos sintamos atraídos por personas con los mismos rasgos de personalidad e incluso similares rasgos físicos.
Esta “casualidad” no es fruto de la mala suerte ni de una «maldición romántica», sino de dinámicas psicológicas profundas:
Búsqueda de lo familiar: El cerebro humano prioriza la comodidad de lo conocido sobre la incertidumbre de lo saludable. En una situación sana te puede atraer una cualidad positiva como la empatía, la bondad o la generosidad y al final la relación funcionará. El problema se presenta cuando a la persona le atraen dinámicas y rasgos que son tóxicos para ellas y es en este momento cuando la relación se convierte en un problema. Por ejemplo: Si creciste o pasaste tiempo en entornos con dinámicas de apego ansioso, evitación o impredecibilidad emocional, tu subconsciente interpretará esa montaña rusa como «química» o «pasión».
El sesgo de selección: Es común sentirse atraído por el mismo tipo de personalidad (el inalcanzable, el que necesita ser «salvado» o el que evita el compromiso) debido a necesidades emocionales, inseguridades no resueltas que se pudieron haber generado en la infancia.
La trampa del «efecto corrección»: Muchas personas eligen inconscientemente a parejas similares a sus ex para intentar «reescribir» el final: convencer a alguien incapaz de amar de que esta vez sí valen la pena.
Romper el ciclo del «dating déjà vu» exige un ejercicio deliberado de introspección (autoconocimiento y compasión). Según el autor Becker-Phelps, “Si eres consciente de que estás repitiendo un patrón que no te conviene y lo haces con autocompasión, no culpándote y haciéndote sentir mal, podrás anticipar y evitar repetir un mismo error”. Dejar de tropezar con la misma piedra requiere que nos cuestionemos lo que consideramos «mariposas en el estómago», que a menudo no son más que señales de ansiedad ante la incertidumbre emocional.
El primer paso para desactivarlo consiste en identificar tus red flags (banderas rojas) personales, evaluar qué vacíos intentas llenar a través de la pareja y aprender a pausar el ritmo en las primeras etapas de conocimiento. Al reprogramar lo que nos resulta atractivo, el déjà vu deja paso a relaciones verdaderamente elegidas, no repetidas por inercia.
Cuando venimos de una ruptura familiar, especialmente si hay hijos, la reflexión sobre qué ha pasado en la relación finalizada, qué queremos y el hecho de construir una nueva relación poco a poco son factores esenciales, no sólo para nosotros, sino también para nuestros hijos.

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